Luna en Ofiuco
Las Parcas


Las tres Parcas, según algunos relatos, nacieron cuando Érebo se unió con la Noche, y desde entonces gobiernan el destino de los mortales.
Hay quienes afirman que Zeus, compasivo con la fragilidad humana, conversa con ellas y, en ocasiones, interviene para salvar a quien considera digno justo antes de que el hilo de su vida sea seccionado.
Pero otra tradición sostiene lo contrario: que ni siquiera Zeus escapa a su autoridad. Así lo habría declarado la Pitia en un antiguo oráculo, recordando que las Parcas no proceden del linaje del dios del rayo, sino que son hijas espontáneas de la poderosa Necesidad, una fuerza anterior y superior a los propios dioses, a la que nadie puede oponerse. Por eso se la conoce como el destino inexorable.
Luna en Ofiuco se relaciona con la conciencia sobre la unión del objeto del sustento con el órgano de la relación.


La carta de abajo es el loco y representa a Saturno, mientras que la que esta superpuesta es la luna y representa a la Luna.




