Marte en Aries


Euristeo encargó a Heracles una nueva hazaña: capturar las cuatro yeguas salvajes del rey tracio Diomedes, cuya ascendencia —según distintas tradiciones— lo hacía hijo de Ares y Cireneo. Diomedes mantenía a aquellas bestias encadenadas con hierro a pesebres de bronce y las alimentaba con la carne de los viajeros incautos que se acercaban a su reino. Otra versión sostiene que no eran yeguas, sino sementales, y que respondían a los nombres de Podargo, “el Veloz”; Lampón, “el Brillante”; Janto, “el Amarillo”; y Deino, “el Terrible”.
Heracles marchó entonces a la tierra de Diomedes y, tras un combate encarnizado, consiguió someter al rey. Con un golpe de ingenio, ofreció su cuerpo a las propias bestias, que al devorarlo quedaron tranquilas y manejables. Aprovechando ese momento, el héroe las capturó y las llevó a Micenas. Allí, Euristeo las consagró a Hera y ordenó sacrificarlas.Las Yeguas son las estrellas exteriores de la constelación Cáncer. Representan el dominio de las emociones.
Marte en Aries se relaciona con el órgano de la inteligencia.
La carta de la Muerte representa a Marte, mientras que la de abajo, el Mundo, representa a Aries.






