Marte en Pegaso
Amimone


Dánao llegó a una Argólida castigada por una sequía interminable: Posidón, irritado porque Ínaco había entregado la región a Hera, había hecho desaparecer ríos y manantiales. Desesperado, Dánao envió a sus hijas a buscar agua y a intentar reconciliarse con el dios marino por cualquier medio. Una de ellas, Amimone, perseguía a un ciervo en el bosque cuando, sin querer, despertó a un sátiro dormido. El ser intentó forzarla, pero ella invocó a Posidón. El dios acudió de inmediato y lanzó su tridente contra el sátiro, que logró esquivarlo; el arma quedó clavada en una roca. Posidón tomó entonces a Amimone, y ella consideró que así cumplía la misión encomendada por su padre. Cuando el dios supo que buscaba agua, le indicó que arrancara el tridente de la roca. Al hacerlo, surgieron tres chorros cristalinos de los agujeros que había dejado el arma. Aquel manantial, llamado desde entonces Amimone, dio origen al río Lerna, que jamás se seca, ni siquiera en pleno verano.
En ese mismo lugar, bajo un sicomoro, Equidna dio a luz a la temible Hidra. El monstruo habitaba el lago cercano, un lugar al que acudían los asesinos para purificarse. De ahí nació el dicho: “Una Lerna de males”, evocando desgracias que se multiplican sin fin.
Marte en Pegaso se caracteriza por el órgano de la mente sobre el órgano del sustento.
La carta de abajo es la Muerte y representa a Marte, mientras que la que esta superpuesta es la Estrella (Júpiter) y representa a Pegaso.






