Saturno en Géminis
Belo y las Danaides


Belo, nacido de Libia —asociada a la constelación de Andrómeda— y de Poseidón —vinculado a Pegaso— tenía un hermano gemelo, Agenor, cuya figura se relaciona con la constelación de Auriga, donde aparecen los dos cabritos. Con su esposa Aquinoe engendró a dos hijos mellizos: Egipto y Dánao, identificados simbólicamente con la constelación de Géminis.
Tras la muerte de Belo, los hermanos disputaron la herencia. Para evitar un conflicto abierto, Egipto propuso unir en matrimonio a sus cincuenta hijos con las cincuenta hijas de Dánao. Pero Dánao, receloso de sus intenciones, rechazó el acuerdo, y cuando un oráculo confirmó que Egipto planeaba asesinar a las Danaides, decidió huir con ellas hacia Libia.
Aun así, la boda múltiple llegó a celebrarse. Durante el banquete, Dánao entregó en secreto a cada una de sus hijas un alfiler afilado que debían ocultar entre el cabello. A medianoche, todas, salvo una, cumplieron la orden de clavarlo en el corazón de su esposo. La única que desobedeció fue Hipermestra, que, siguiendo el consejo de Ártemis, perdonó la vida de Linceo porque él había respetado su virginidad.
Saturno en Géminis se relaciona con el órgano de la mente sobre el órgano del sustento.






