Marte en Leo


En el mito, Glauco impedía que sus yeguas concibieran para mantenerlas más ligeras y feroces. Afrodita, ofendida por aquella crueldad, acudió a Zeus, quien le permitió actuar a su antojo. Así, una noche condujo a las yeguas hasta un manantial sagrado y las hizo beber de sus aguas; después las dejó pastar una hierba llamada hipomanes, que brotaba de su propia boca y tenía propiedades enloquecedoras.
Al día siguiente, cuando Glauco enganchó a las yeguas a su carro, estas perdieron el control: se lanzaron a la carrera, volcaron el vehículo y arrastraron al auriga por toda la pista, enredado en las riendas. Finalmente, enloquecidas por el hechizo, lo despedazaron y lo devoraron.
Desde entonces, el espíritu de Glauco —conocido como Taraxipo, el “Espantador de caballos”— ronda el Istmo de Corinto, el mismo lugar donde su padre Sísifo le enseñó el arte de conducir carros. Allí disfruta provocando el pánico entre los caballos durante los Juegos Ístmicos, causando accidentes y muertes entre los aurigas.
Marte en Leo se caracteriza por el órgano de la inteligencia sobre la inteligencia.
La carta de abajo es el Batallador y representa a Leo, mientras que la que esta superpuesta es la Fuerza y representa a Marte.






