Pelasgo

Pelasgo fue un héroe arcaico, considerado el ancestro epónimo de los pelasgos que habitaron el Peloponeso. Según relata Pausanias, los arcadios de su tiempo afirmaban que Pelasgo había sido el primer poblador de Arcadia, y que durante su reinado la región recibió el nombre de Pelasgia. Sin embargo, Pausanias añade una reflexión interesante: si Pelasgo hubiera sido realmente el único habitante, no habría existido nadie para elegirlo rey, ni tampoco súbditos sobre los que ejercer autoridad. Por ello concluye que Pelasgo fue elegido soberano porque sobresalía física e intelectualmente entre los demás habitantes primitivos de la región.

Las fuentes antiguas, no obstante, recogen otras tradiciones sobre su origen, a menudo contradictorias y dispersas, como ocurre con tantos héroes de la época más remota.

Pseudo‑Apolodoro recoge dos tradiciones distintas sobre el origen de Pelasgo. Según el historiador y mitógrafo argivo Acusilao, Pelasgo (Alrai) era hijo de Zeus (Altair) y de Níobe (Sadir), hija del antiguo rey Foroneo. En cambio, Hesíodo lo consideraba autóctono, es decir, nacido directamente de la tierra, sin padre ni madre mortales o divinos.

Pausanias añade una tercera versión, citando unos versos del poeta Asio de Samos, donde se afirma que:

«A Pelasgo…, la negra tierra hizo surgir, para que existiera la raza de los mortales».

Una vez convertido en rey, Pelasgo actuó como civilizador de los primeros habitantes de Arcadia. Les enseñó a protegerse del frío, a construir chozas, a tejer prendas de lana y a alimentarse de los frutos naturales, en especial de las bellotas de roble, alimento característico por el que los arcadios serían recordados durante siglos.

Liyaón (Cor Caroli) aparece en las tradiciones antiguas como hijo de Pelasgo (Alrai) y de la oceánide Melibea (Alioth). Sin embargo, otras versiones sostienen que su madre fue la oréade Cilene, mientras que algunos relatos tardíos afirman que nació de Deyanira, con quien Liyaón habría engendrado a Témeno.