Solar de Tejada


Cuentan antiguas tradiciones que Túbal, hijo de Jafet y nieto de Noé, atravesando el mediterráneo con caprichosas naves, fue impulsado hacia el interior de la península por las misteriosas corrientes de un río (el Ebro) hasta alcanzar la ciudad de Berea. A un sitio llegó, media legua distante de la ciudad de Logroño en la Rioja, donde saltaron a tierra con ánimo de poblar en lo montañoso, que desde allí comienza a irse levantando, que como habían padecido aquel diluvio general, temiendo sucediese otro, buscaban las alturas para vivir, y porque se sustentaban de yerbas y frutos silvestres, de que hay más copia en lo montañoso, que no la reja ni la azada se usaba en aquel tiempo, ni cultivo alguno de la tierra.


Fundaron en dicho río una población, poniéndole por nombre Berea, y a un río que, despeñándose de aquella montaña, hoy los Cameros, entra en aquel sitio en el Ebro, llamaron Berones. Asimismo, poblaron otra zona en el río llamado Oca, y se les conoció como Rucones.


Tenían como árbol sagrado al tejo, de su madera sacaban los bastones de mando, en torno al cual se reunían para celebrar concejos, juicios, fiestas y rituales. La palabra vasca que designa al tejo es agin con el sustantivo agintari (líder) y el verbo agindu (ordenar, prometer).
Cuenta la tradición que, en el año 642, el Conde Don Gonzalo, Señor de los Rucones, se casó con la Princesa Goda, hija de Suintila y hermana de Chindasvinto, Sancha. El hijo de ambos, Tello, según documentos guardados en el monasterio de San Millán llevó la frontera con los moros más allá de la ciudad de Oca.


En el “LIBER COMMICUS”, una de las joyas de su Scriptorium, escrito por el Abad Pedro en 1073, encontramos esta imagen de Don Tello con una inscripción que dice:




“Tello Comes Ruconum sub era DCCXXVI”
La batalla del negro día
Narración de la batalla por Gregorio de Argáiz
"Don Pelayo le quitó la ciudad de León al alcaide Mahomet Itriz, que la tenía por Mahomet Avenrahamin, primer rey de Toledo; dice más, que después de tomada León, dejó en su tenencia y guarda al capitán Hormiso, y que empeñado con esta tan grande victoria en proseguir la libertad cristiana y defensa de la patria, atravesó con su milicia en busca de los moros por Liébana, y que no hallando con quién pelear, llegó hasta donde se junta el río Ebro y el río Nela, donde hoy se ve el lugar que llaman Trespaderne. Aquí le aguardaba el ejército enemigo, teniendo tan cubiertas las espaldas con las altas peñas de Tedeja, por donde empieza a salir el caudaloso río Ebro a los llanos de Tobalina, para aprovecharse de la caballería que tenía. Este sitio está a dos leguas de la villa de Oña y en él acometieron los ejércitos, y se dieron batalla de poder a poder; pero continuando sus favores el Cielo, le concedió al rey don Pelayo una de las más memorables victorias que consiguió España en aquel siglo, porque murieron más de siete u ocho mil moros, y quedó en el campo toda la riqueza que traían. Y a más de ello, se ahogaron muchos en los dos caudalosos ríos Ebro y Nela, lo cual sucedió a los nueves días del mes de agosto, víspera del gloriosísimo mártir San Lorenzo. Y parece que fue en el año de setecientos y veinte y seis. Año 726 → eclipse solar anular (8 enero calendario Juliano).


Para memoria de esta victoria quedaron tres cosas notables. Una el nombre de Peña Rubia o Bermeja, y el Campo de Negro Día, que por la misma sangre que se derramó entonces de moros y cristianos le dieron y conserva hasta hoy. Otra, la ermita de Nuestra Señora de Encinillas, de la otra parte del Ebro, al lado oriental, donde el rey don Pelayo mandó enterrar los cuerpos de los cristianos que murieron, y en la cual se ven hoy en día más de cuatrocientas sepulturas de ellos, señaladas con losas, en la circunferencia de dicha ermita. La tercera es la ermita de Nuestra Señora de los Godos, que está a la entrada de las peñas y caminos que hizo por allí la naturaleza para Oña y para que saliera el Ebro a Tobalina. Esta ermita se erigió entonces para sepultura de los más nobles capitanes que murieron en esta batalla. El vulgo dice que se enterraron allí algunos reyes godos y el archivo de Oña lo favorece en algunas de sus escrituras llamándola Nuestra Señora de Regodos. Pero es lo cierto que fue para capitanes de los más ilustres y defendientes de la sangre real de los godos, porque se depositaron en la bóveda primera, que toda es de piedra toba, cuatro o seis cuerpos en las tumbas o arcas de piedra blanca y una o dos tienen sus molduras y coronación, que representan mucha grandeza. Habiendo sido siete mil u ocho mil los moros muertos (que no se puede afirmar con certeza los que fueron) es sin duda que su ejército fue muy numeroso porque, ordinariamente, son muchos más los que huyen que los que mueren en viendo desbaratados sus escuadrones. No sé si pasó adelante don Pelayo, pero me consta suficientemente que entonces se edificaron tres castillos fuertes en las gargantas y entradas de aquellos montes, que parece lo puso por frontera y guarnición de lo que había ganado. El primero donde se dio la batalla, en la misma boca del Ebro, llamado castillo de la Guarda, dicho en latín, Castrum Tutella, y por corrupción, Tetelia y hoy Tedeja. El segundo estuvo una legua más adelante, donde se junta el río Vesga (Oca) con el Ebro, en el puerto de la Peña Horadada, y por estar sobre una peña que tiene debajo de sí una cueva, le dijeron el castillo de Cuebarana. El tercero en Valdeveso, en un monte llamado Tesla y después Montes Alegres. Y de estos tres tan fortísimos e incontrastables castillos se hacía mucha memoria en el archivo del monasterio de Oña, que es muy antiguo."


Porqué la batalla fue en enero y no en agosto:
🖋️ Escritura visigótica: por qué IAN (enero) parece AG (agosto)
En la escritura visigótica (siglos VII–XI), las letras I, A, N, G y T tienen formas muy parecidas:
• La I inicial se escribe como un trazo vertical con un pequeño remate → parece una A sin cerrar.
• La A visigótica tiene forma abierta, casi idéntica a una I con un trazo lateral.
• La N final se escribe como un trazo vertical + curva → puede confundirse con T o G.
• Las abreviaturas se escriben con trazos mínimos, sin puntos ni barras claras.
Esto hace que:
• IAN (enero) pueda leerse como IAG, AG, AGT o incluso AUG.
• AGT (abreviatura de Augustus) pueda leerse como ANT, IAN, IAT.
En manuscritos reales, la diferencia es mínima.
📜 Ejemplos reales de confusión entre IANUARIUS y AUGUSTUS
1. Códice Albeldense (c. 976)
En varias tablas cronológicas, IAN aparece escrito con una A abierta y una N que parece T. Copistas posteriores lo transcriben como AGT.
2. Crónicas asturianas (Rotense y Sebastianense)
En las copias del siglo XII, los meses abreviados como IAN se reinterpretan como AG, especialmente cuando el trazo inicial está desgastado.
3. Cartularios riojanos (San Millán de la Cogolla)
Hay documentos donde Ianuarius aparece como Aanuarius o Aganuarius por confusión del copista.
4. Liber Commicus (siglo XI)
En este manuscrito las abreviaturas de meses presentan exactamente este tipo de ambigüedad.
La hija de Don Tello se casó con el Duque de Cantabria, Don Fruela, hermano del Rey Don Alonso I, “El Católico”, que gobernó el reino de Asturias y Galicia entre 739 y el 759. Fueron padres de Ruy Floraz, Conde de Lantarón. Su nieto, Fernán Díaz contrajo nupcias con Doña Ximena, hija del Conde de la Bureba, padre y madre de Don Sancho, fundador de la Casa de Tejada.


La batalla de Clavijo
"La expedición salió de Córdoba hacia mediados de mayo del año 844 al mando del emir Abdal Rahman. 9–17 may 844. La expedición árabe sale de Córdoba. 20 de mayo de 844 calendario Juliano – Luna nueva.


En Tudela es sitiado Musa ibn Musa Banu Qasi, quien tiene que capitular, y el ejército del emir se encamina hacia Pamplona a fin de subyugar a los inquietos vascones. Musa, aliado con Garsiya ibn Wannaqo (García Iñiguez), aunque otros dicen que Fortún ibn Wannaqo (tío de García, hermano del rey Iñigo Arista), le opuso cerca de Pamplona unos nutridos contingentes humanos a base de sus propias gentes, más las de los Sarataniyyin, los Yilliquiyin y los de Alaba y al-Qila (los castillos).
En el fuerte combate empeñado, murió Fortún Iñiguez junto con un grupo de unos 115 caballeros. Musa escapó a duras penas, así como el rey pamplonés y su hijo Galindo. También hubo nobles guerreros que pidieron el aman pasándose al enemigo, como Balask ibn Garsiya (Velasco Garcés)."
Los Banu Qasi [Alberto Cañada Juste]
“Yo, el rey Ramiro, confiando más en la misericordia de Dios que en la multitud de mi ejército, una vez atravesadas las tierras intermedias, enderecé mi camino a Nájera, de donde pasé a un lugar que se llama Albelda. Pero, entretanto, los sarracenos, conociendo nuestra venida por los rumores que les llegaron, reunieron contra nosotros todos los de aquende el mar; y avisados por cartas y mensajeros los de allende nos acometieron todos con gran multitud y fuerzas muy poderosas. Cayendo muchos de los nuestros a causa de los pecados, maltrechos y heridos los demás, nos dimos a huir y sin orden llegamos al collado que llaman Clavijo… y estando yo durmiendo, se dignó aparecérseme, en figura corporal, el bienaventurado Santiago. Poseído yo entonces de mayor asombro, que en modo extraordinario me produjeron tales palabras, el bienaventurado apóstol me dijo: Buen ánimo y ten valor, pues yo he de venir en tu ayuda y mañana, con el poder de Dios, vencerás a toda esa gran muchedumbre de enemigos por quienes te ves cercado… y para que no haya lugar a duda, tanto vosotros como los sarracenos, me veréis sin cesar vestido de blanco, sobre un caballo blanco, llevando en la mano un estandarte blanco. Armada ya y puesta nuestra gente en orden de batalla, entramos en lucha con los sarracenos y el bienaventurado apóstol de Dios se apareció como lo había prometido, instigando a ambos, pero realmente animando a nuestras huestes para el combate, y entorpeciendo y desbaratando a los contrarios”.


“Tan pronto como esto vimos, entendimos que se había cumplido la promesa del bienaventurado apóstol y, alegres sobremanera con tan señalada visión, comenzamos a dar grandes voces que salían de lo íntimo del corazón, invocando el nombre de Dios y el del apóstol, con este grito: ¡Que Dios nos ayude y Santiago! Esta fue la primera vez y en aquel lugar que se hizo tal invocación en España; y por la misericordia de Dios no sin fruto, pues cayeron este día en el campo de batalla setenta mil sarracenos. A continuación, destruidas y tomadas sus defensas, seguimos en su alcance y conquistamos la ciudad de Calahorra, restituyéndola a la fe cristiana. Teniendo, pues, en cuenta, después de la inesperada victoria, este tan gran milagro del Apóstol, pensamos establecer para nuestro patrono y protector, el muy bienaventurado Santiago, algún don que durase por siempre. Por consiguiente, ordenamos por toda España e hicimos voto, que se ha de guardar en todas las partes de España, que Dios nos conceda librar de los sarracenos por la intercesión del apóstol Santiago, de pagar perpetuamente cada año, a manera de primicias, de cada yugada de tierra una medida de la mejor mies, y lo mismo del vino, para el mantenimiento de los canónigos que residen en la iglesia del bienaventurado Santiago y para los ministros de la misma iglesia”.


El Rey Ramiro (decimoprimer Rey de Asturias y Galicia, 791-850) mostró su agradecimiento reconociendo el valor y su lealtad inquebrantable a Don Sancho al concederle un Privilegio único, que ampara el derecho ancestral de la Casa Cadina, ahora convertida en Tejada.
Cuenta la leyenda, que el tío abuelo de Abderramán I, Maslama, le dijo que había soñado con un omeya, con un lunar en la espalda como el suyo, que cruzaba un rio con el estandarte omeya (blanco), montado en un caballo blanco, que tomaba posesión de un reino muy rico, que duraría por siempre para sus descendientes.
Sobre el año 844, y coincidiendo con el eclipse solar del 26 de febrero, Lubb ibn Musa seguía retenido en Córdoba como rehén político tras su captura en Borja (842). Fue precisamente durante este periodo de cautiverio (26/02/844) cuando contrajo matrimonio con Adjab, una mujer de alto rango perteneciente al entorno familiar del emir Abderramán II. Las tradiciones genealógicas la presentan como hija del emir y de Al‑Shifā’, descendiente del linaje de Alí ibn Abi Tálib y Fátima, lo que situaba a Adjab dentro de una de las ramas más prestigiosas del Islam.
"Lubb estuvo en Córdoba en calidad de rehén junto al Sultán, hasta el momento en que los Mayus (Vikingos) llegaron a Sevilla en su segunda incursión (1 de noviembre de 844). El Sultán le puso en libertad y le envió contra ellos como general de las tropas. Los Mayus quedaron desbaratados, volvió Lubb a Córdoba y el Sultán le regaló una esclava llamada Ayab y le dio la orden de partir a la Marca.
Una vez en la Marca, reconstruyó el castillo de Viguera. Sabedores de aquello, sus hermanos reunieron tropas para ir contra él, y ante su provocación, Lubb hizo una salida contra ellos en los fosos de Viguera [Janadiq Buqayra], los desbarató y se apoderó de cuantos hombres y caballos quiso. Luego volvió al castillo de Viguera y se dedicó a arrasar los castillos vecinos al suyo.


Las mujeres de los Banu Qasí y las de los ummal de los Banu Qasí se reunieron en una sesión de duelo que hubo en Arnedo. Lubb se dirigió también allí, a escondidas, se puso un velo al llegar al Arrabal y, velado, entró en el castillo. El que guardaba la puerta le miró y dijo: «Los ojos de este hombre se parecen a los de Lubb ibn Musa». Entonces desenvainó Lubb la espada, le dio muerte y se adueñó del castillo y de cuantos había en él. Su propia esposa, Ayab, se encontraba entre las mujeres.
Ante aquello, sus hermanos montaron en cólera y prepararon un plan contra él, hasta conseguir que saliera a su encuentro en Calahorra, donde le capturaron, le cargaron de hierros, le llevaron a Arnedo y dijeron a Ayab, su mujer: <<Entréganos el castillo y te dejaremos libre a tu marido». Ella fingió que rehusaba la propuesta, y sólo cuando Lubb se convenció de que lo matarían entregó el castillo.
Lubb quedó en libertad, y se dirigió a Viguera, donde permaneció hasta que murió cierto día que salió a cazar ciervos, saltó uno delante de él, en un espeso bosque. Aguijó a su caballo, que se metió entre un arbolado muy denso. A Lubb se le enganchó entre las ramas un brazo, que se le descuajó por el hombro, y cayó muerto. Sucedió esto el sábado a trece días por andar del mes de rayab de 261 (27 abril 875). Fue enterrado en Viguera. "
La marca superior en la obra de Al-´Udri [Fernando de la Granja]


